
Los colibríes se alimentan principalmente de néctar de flores para obtener las calorías que les permiten volar; las proteínas las obtienen de pequeños insectos. Esta alimentación, rica en energía por ser de azúcares simples, es la que posibilita su estilo de vuelo altamente exigente. Los colibríes son atraídos especialmente por las flores de color rojo o naranja brillante, aunque también visitan de otros colores