
Xinantécatl: ¿Duermes?, princesa abandonada y fría. Cihuäpilli amada, corazón de la montaña en la soledad glacial del vendaval y el aguacero. [...] Un día levantaré tu manto, Me acostaré sobre la piedra y tu retazo y apretaré mi cuerpo a tu cuerpo En el vértice de olvido, y soñaré tu amor de nieve y frío, y soñaré mi amor y mi suspiro. (S. Pliego)