
La catedral de Puebla se ordenó construir entre 1536 y 1539; pero no fue hasta 1649 que fue concluida y consagrada a la Inmaculada Concepción. Cuenta la leyenda que fueron los ángeles los que subieron una noche la campana mayor a la torre donde hasta ahora se encuentra. Cada detalle de este edificio es una invitación a observar y disfrutar.