
El edificio fue originalmente el Convento del Carmen, fundado hacia el siglo XVII por la orden de los Carmelitas Descalzos, una de las comunidades religiosas más influyentes en la región de Atlixco. Tras la desamortización de bienes eclesiásticos en el siglo XIX, el convento pasó a manos civiles y, como muchos otros en Puebla, sufrió adaptaciones: algunos espacios se convirtieron en vivienda y dependencias municipales.